Estoy y camino en tu cielo azul, el rincón del corazón donde todas las noches velo tus sueños, donde cada palpitación es un beso eterno.

Seguidores

26 de abril de 2012

Olor de amor



Hueles de una manera diferente.
Amar es una forma de olor. El cuerpo impone
su presencia de aroma que subleva
esa selva, ese bosque
que somos.
No te veo.
No llego a tu contacto. Llegan flores
raras, deshechas, invisibles.
Certidumbre de ti en medio de la noche.
Un salvaje rosal es tu olor. Una
paloma es, y su vuelo recorre
hasta mí el aire. Una
profunda cabellera esparcida en el borde
de mi memoria.
Tu enredado aroma
entre mis dedos algo tuyo esconde.
Hasta mi llegas cada día hecha
olor enmarañado de azucenas y áloes.
Trasminas existencias. Te declaras
realidad amorosa que responde
a mi busca. Llamada
que su contestación en mi recoge.
Rastro exhalado, huella
reconocible, evanescente torre
de olorosa verdad. Humano aroma
de mujer junto al hombre.
Amar es una forma de olor. Llegas
fragante. Llego. Nos acoge
la onda que huele a vida enamorada,
a claveles que en dos bocas se rompen.


Carlos Edmundo de Ory









19 de abril de 2012

Besos




Hay besos que pronuncian por sí solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada,
hay besos que se dan con la memoria.

Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan sólo las almas
hay besos por prohibidos, verdaderos.

Hay besos que calcinan y que hieren,
hay besos que arrebatan los sentidos,
hay besos misteriosos que han dejado
mil sueños errantes y perdidos.

Hay besos problemáticos que encierran
una clave que nadie ha descifrado,
hay besos que engendran la tragedia
cuántas rosas en broche han deshojado.

Hay besos perfumados, besos tibios
que palpitan en íntimos anhelos,
hay besos que en los labios dejan huellas
como un campo de sol entre dos hielos.

Hay besos que parecen azucenas
por sublimes, ingenuos y por puros,
hay besos traicioneros y cobardes,
hay besos maldecidos y perjuros.

Judas besa a Jesús y deja impresa
en su rostro de Dios, la felonía,
mientras la Magdalena con sus besos
fortifica, piadosa, su agonía.

Desde entonces en los besos palpitan
el amor, la traición y los dolores;
en las bodas humanas se parecen
a la brisa que juega con las flores.

Hay besos que producen desvaríos
de amorosa pasión ardiente y loca,
tú los conoces bien: son besos míos
inventados por mí, para tu boca.

Besos de llama que en rastro impreso
llevan los surcos de un amor vedado,
besos de tempestad, salvajes besos
que sólo nuestros labios han probado.

¿Te acuerdas del primero...? Indefinible;
cubrió tu faz de cárdenos sonrojos
y en los espasmos de emoción terrible,
llenáronse de lágrimas tus ojos.

¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso
te ví celoso imaginando agravios,
te suspendí en mis brazos... vibró un beso,
y qué viste después...? sangre en mis labios.

Yo te enseñé a besar: los besos fríos
son de impasible corazón de roca,
yo te enseñé a besar con besos míos
inventados por mí, para tu boca...

 


Gabriela Mistral 






18 de abril de 2012

Tengo todo lo que necesito aquí conmigo


Rose: (levantando la copa) " Por que valga cada día"

Jack toma su mano, dejándole un papel, Rose lo lee y dice:

"Has que cuente, te espero en el reloj"

Jack: "El corazón de una mujer es un mar profundo de secretos."

¿Sabes? No hay nada que no pudiera darte, no hay nada que te negaría si tú no te me negaras. Ábreme tu corazón Rose.

“Ganar ese boleto fue lo mejor que me sucedió. Me trajo a ti."

The Heart of the Ocean - El Corazón del Océano


"Quiero que me dibujes como a tus francesas con eso puesto. Sólo con eso puesto."

Rose

17 de abril de 2012

Oración






Habítame, penétrame

Sea tu sangre una como mi sangre.
Tu boca entre a mi boca.
Tu corazón agrande el mío hasta estallar.
Desgárrame.
Caigas entera en mis entrañas.
Anden tus manos en mis manos.
Tus pies caminen en mis pies, tus pies.
Árdeme, árdeme.
Cólmeme tu dulzura.
Báñeme tu saliva el paladar.
Estés en mí como está la madera en el palito.
Que ya no puedo así, con esta sed
quemándome.
Con esta sed quemándome.

La soledad, sus cuervos, sus perros, sus pedazos.



Juan Gelman





Sólo Tú






Hace mucho tiempo que se dicen cosas
y aun se sigue hablando de mí,
yo sé que es el precio de cuidar la rosa,
yo sé que es el precio de quedarme aquí.
Salva mi alma de la tempestad,
se está acercando el ciclón.
Sólo si tú quieres nos podemos salvar,
sólo tú puedes traer el Sol.

Sólo tú.
Anda nena, deja de llorar
que llorando no vamos a ningún lugar.
yo sé que este invierno fue más duro que otros,
pero ya está llegando el final.
Salva tu alma de la tempestad,
se está acercando el ciclón.
Sólo si tú quieres nos podemos salvar,
sólo tú puedes traer el Sol.

 


Carlos Varela

7 de abril de 2012

Si Yo, Tú

Si caes, yo contigo,
y nos levantaremos juntos
en esto unidos.
Si me pierdo encuéntrame.
Si te pierdes, yo contigo y
juntos leeremos en las estrellas
cuál es nuestro camino.
Y si no existe, lo inventaremos.
Si la distancia es el olvido,
haré puentes con tus abrazos,
pues lo que tú y yo hemos vivido no son cadenas
ni siquiera lazos:
es el sueño de cualquier amigo
es pintar un te quiero a trazos,
y secarlo en nuestro regazo.
Si yo, tú.
Si dudo, me empujas.
Si dudas, te entiendo.
Si callo,
escucha mi mirada.
Si callas, leeré tus gestos.
Si me necesitas, silba
y construiré una escalera
hecha de tus últimos besos,
para robar a la luna una estrella
y ponerla en tu mesilla
para que te dé luz.
Si yo, tú.
Si tú, yo también.
Si lloro, ríeme
si ries lloraré,
pues somos el equilibrio,
dos mitades que forman un sueño.
Si yo, tú.
Si tú, conmigo.
Y si te arrodillas
haré que el mundo sea más bajo,
a tu medida
pues a veces para seguir creciendo
hay que agacharse.
Si me dejas, mantendré viva la llama
hasta que regreses,
y sin preguntas, seguiremos caminando.
Y sin condiciones, te seguiré perdonando,
si te duermes, seguiremos soñando
que el tiempo no ha pasado,
que el reloj se ha parado.
Y si alguna vez la risa
se te vuelve dura,
se te secan las lágrimas
y la ternura,
estaré a
tu lado pues siempre te he querido,
pues siempre te he cuidado.
Pero, jamás te cures de quererme,
pues el amor es como Don Quijote:
sólo recobra la cordura
para morir.
Quiéreme en mi locura,
pues mi camisa de fuerza eres tú,
y eso me calma,
y eso me cura
Si yo, tú
Si tú, yo.
Sin ti, nada.
Sin mí, si quieres, prueba.

 

Txus Di Fellatio