Estoy y camino en tu cielo azul, el rincón del corazón donde todas las noches velo tus sueños, donde cada palpitación es un beso eterno.

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28 de diciembre de 2012

LA CANCIÓN DESESPERADA



Como un vaso albergaste la infinita ternura,
y el infinito olvido te trizó como a un vaso.

Era la negra, negra soledad de las islas,
y allí, mujer de amor, me acogieron tus brazos.

Era la sed y el hambre, y tú fuiste la fruta.
Era el duelo y las ruinas, y tú fuiste el milagro.
Óyeme estas palabras que me salen ardiendo,
y que nadie diría si yo no las dijera.

Yo soy el que te espera en la estrellada noche.
El que bajo el sangriento sol poniente te espera.

Miro caer los frutos en la tierra sombría.
Miro bailar las gotas del rocío en las hierbas.

En la noche al espeso perfume de las rosas,
cuando danza la ronda de las sombras inmensas.

Bajo el cielo del Sur, el que te espera cuando
el aire de la tarde como una boca besa.

Yo soy el que cortó las guirnaldas rebeldes
para el lecho selvático fragante a sol y a selva.
El que trajo en los brazos jacintos amarillos.
Y rosas desgarradas. Y amapolas sangrientas.

El que cruzó los brazos por esperarte, ahora.
El que quebró sus arcos. El que dobló sus flechas.

Yo soy el que en los labios guarda sabor de uvas.
Racimos refregados. Mordeduras bermejas.

El que te llama desde las llanuras brotadas.
Yo soy el que en la hora del amor te desea.

El aire de la tarde cimbra las ramas altas.
Ebrio, mi corazón. bajo Dios, tambalea.

Yo soy el que te espera en la estrellada noche,
sobre las playas áureas, sobre las rubias eras.

El que cortó jacintos para tu lecho, y rosas.

P.Neruda

24 de diciembre de 2012

CERCA Y LEJOS




Más allá del pecado,
indecible, te adoro,
y al buscar mis palabras
sólo encuentro unos besos.

En el pecho, en la nuca,
te quiero.
En el cáliz secreto,
te quiero.

donde tu vientre es combo,
fugitiva tu espalda,
oloroso tu cuerpo,
te quiero.

Gabriel Celaya

21 de diciembre de 2012

Benditas las Mujeres






Benditas las mujeres que se enamoran, las hechiceras de la noche, las que comparten el fuego de las bodas del cuerpo en la consagración de la piel.






Hoy recordé aquel beso de enero
que hizo que la luna durmiera en mi boca.


Lina Zerón

14 de diciembre de 2012

Yo leía poemas y tú estabas...



Yo leía poemas y tú
estabas tan cerca de mí voz, que poesía
era nuestra unidad y el verso apenas
la pulsación remota de la carne.

En una de esas tardes
sin más pintura que la de mis ojos,
te desnudé
y el viaje de mis manos y mis labios
llenó todo tu cuerpo de rocío.

...Tu cuerpo es lo desnudo que hay en mí,
toda el agua que va rumbo a tus cántaros...


Carlos Pellicer

27 de noviembre de 2012

Te haré el amor con versos

Hoy te haré el amor con versos
como se aman los poetas
no son caricias ni besos,
solo palabras secretas.

Te iré quitando la ropa
casi sin que te des cuenta
escribiendo mis versos más dulces
íntimos tras tu puerta.

Con un soneto indiscreto
aceleraré tu pulso
sentirás mi cuerpo desnudo
y no podrás frenar tus impulsos.

Nunca llegaste al climax
al son de un cálido poema?
Permiteme acompañarte
sentirás como mi piel quema.

Con cada verso que te escriba
me sentirás cada vez mas dentro.
Quiero ser tú amante poética...
y que sientas lo que yo siento.


athennea 1

14 de noviembre de 2012

A puro dolor


Perdona si te estoy llamando en este momento
Pero me hacía falta escuchar de nuevo
Aunque sea un instante tu respiración.

Disculpa se que estoy violando
Nuestro juramento
Se que estas con alguien, que no es el momento
Pero hay algo urgente que decirte hoy.

Estoy muriendo, muriendo por verte
Agonizando muy lento y muy fuerte

Vida, devuélveme mis fantasías
Mis ganas de vivir la vida
Devuélveme el aire...

Cariño mio, sin ti yo me siento vacío
Las tardes son un laberinto
Y las noches me saben
A puro dolor...

Quisiera decirte que hoy estoy de maravilla
Que no me ha afectado lo de tu partida
Pero con un dedo no se tapa el sol.

Estoy muriendo, muriendo por verte
Agonizando muy lento y muy fuerte

Vida, devuélveme mis fantasías
Mis ganas de vivir la vida
Devuélveme el aire...

Cariño mio, sin ti yo me siento vacío
Las tardes son un laberinto
Y las noches me saben
A puro dolor...

Vida, devuélveme mis fantasías
Mis ganas de vivir la vida
Devuélveme el aire...

Cariño mio, sin ti yo me siento vacío
Las tardes son un laberinto
Y las noches me saben
A puro dolor...

Perdona si te estoy llamando en este momento
pero me hacia falta escuchar de nuevo
aunque sea un instante...
tu respiración...





4 de noviembre de 2012

Yo no necesito tiempo...



Yo no necesito tiempo
para saber cómo eres:
conocerse es el relámpago.
¿Quién te va a ti a conocer
en lo que callas, o en esas
palabras con que lo callas?
El que te busque en la vida
que estás viviendo, no sabe
más que alusiones de ti,
pretextos donde te escondes.
Ir siguiéndote hacia atrás
en lo que tú has hecho, antes,
sumar acción con sonrisa,
años con nombres, será
ir perdiéndote. Yo no.
Te conocí en la tormenta.
Te conocí, repentina,
en ese desgarramiento
brutal de tiniebla y luz,
donde se revela el fondo
que escapa al día y la noche.
Te ví, me has visto, y ahora,
desnuda ya del equívoco,
de la historia, del pasado,
tú, amazona en la centella,
palpitante de recién
llegada sin esperarte,
eres tan antigua mía,
te conozco tan de tiempo,
que en tu amor cierro los ojos,
y camino sin errar,
a ciegas, sin pedir nada
a esa luz lenta y segura
con que se conocen letras
y formas y se echan cuentas
y se cree que se ve
quién eres tú, mi invisible.

 
Pedro Salinas

2 de noviembre de 2012

"Seda"



Amado señor mío no tengas miedo, no te muevas, permanece en silencio, nadie nos verá.

Sigue así, quiero mirarte, yo te he mirado mucho, pero no eras para mí, no te acerques, te lo ruego, quédate donde estás, tenemos una noche para nosotros,
y yo quiero mirarte, nunca te he visto así, tu cuerpo para mí, tu piel, cierra los ojos, y acaríciate, te lo ruego.

No abras los ojos si te es posible, y acaríciate, son tan hermosas tus manos, he soñado con ellas tantas veces, ahora las quiero ver, me gusta verlas sobre tu piel,
así, te lo ruego, continúa, no abras los ojos, yo estoy aquí, nadie nos puede ver y yo estoy cerca de ti, acaríciate, amado señor mío, acaricia tu sexo, te lo ruego,
despacio.

Es hermosa tu mano en tu sexo, no te detengas, a mí me gusta mirarla y mirarte, amado señor mío, no abras lo ojos, todavía no, no debes tener miedo,
estoy cerca de ti, ¿me sientes?, estoy aquí, te puedo rozar, esto es seda, ¿la sientes?, es la seda de mi vestido, no abras los ojos y tendrás mi piel.

Tendrás mis labios, cuando te toque por primera vez será con mis labios, tú no sabrás dónde, de repente sentirás el calor de mis labios sobre ti, no puedes saber
donde si no abres los ojos, no los abras, sentirás mi boca donde no sabes, de repente.

Tal vez sea en tus ojos, apoyaré mi boca sobre los párpados y las pestañas, sentirás entrar el calor en tu cabeza, y mis labios en tus ojos, dentro, o tal vez sea
en tu sexo, apoyaré mis labios, allá abajo, y los abriré bajando poco a poco.

Dejaré que tu sexo entreabra mi boca, entrando entre mis labios y empujando mi lengua, mi saliva descenderá por tu piel hasta tu mano, mi beso y tu mano, uno dentro
de la otra, sobre tu sexo.

Hasta que al final te bese en el corazón, porque te deseo, morderé la piel que late sobre tu corazón, porque te deseo, y con el corazón entre mis labios
tú serás mío de verdad, con mi boca en el corazón tú serás mío para siempre, si no me crees abre los ojos, amado señor mío, y mírame, soy yo,
quién podrá borrar este instante que sucede, y este cuerpo mío ya sin seda, tus manos que lo tocan, tus ojos que lo miran.

Tus dedos en mi sexo, tu lengua sobre mis labios, tú que te deslizas debajo de mí, aferras mis caderas, me levantas, dejas que me deslice sobre tu sexo,
despacio, quién podrá borrar esto, tú dentro de mí moviéndote lentamente, tus manos en mi rostro, tus dedos en mi boca, el placer en tus ojos, tu voz,
te mueves lentamente pero hasta hacerme daño, mi placer, mi voz.

Mi cuerpo sobre el tuyo, tu espalda que me alza, tus brazos que no dejan que me marche, los golpes dentro de mí, es violencia dulce, veo tus ojos que buscan en los míos,
quieren saber hasta donde hacerme daño, hasta donde quieras, amado señor mío, no hay final, no acabará, ¿lo ves?, nadie podrá borrar este instante que sucede,
para siempre echarás la cabeza hacia atrás, gritando, para siempre cerraré los ojos separando las lágrimas de mis pestañas, mi voz dentro de la tuya,
tu violencia que me tiene aferrada, no queda ya tiempo para huir ni fuerza para resistirse, tenía que ser este instante, y este instante es, créeme, amado señor mío,
este instante existirá, de ahora en adelante, existirá hasta el final.

Alessandro Baricco "Seda"

26 de octubre de 2012

Cuando el mundo se cae...



Cuando el mundo se cae a pedazos
Yo te sostendré en mis brazos como un amigo...
Cuando el mundo es cruel...
Yo te haré sonreír..
Me quedaré a tu lado hasta el final...
A través de la oscuridad de la noche,
cuando no hay esperanza a la vista
cuando las paredes empiezan a cerrar, yo seré tu amigo.

Cuando el mundo se cae a pedazos...
si alguna vez te sientes tan rota que no te puedes ir....
Cuando el mundo se cae a pedazos...
Te sostendré en mis brazos como un amigo

Hasta el final ...


Canción: World falls apart

"A veces el camino a la amistad, lleva a la posada del amor"

24 de octubre de 2012

...y esa noche



...y esa noche harás posible ese abrazo, con invocaciones
divinas, las almas se regocijarán, los cuerpos no las
contradecirán y se unen a la fiesta. Un pequeño retiro de
las mejillas para dar lugar a un beso en la boca y al
final una dulce mirada y una fresca sonrisa sintiéndote
segura, contenida, cuidada y querida.

Hugo Finkelstein

19 de octubre de 2012



Yo no creía en las coincidencias hasta que te ví aparecer tan frecuentemente en mis versos, nunca tuviste una figura o una forma específica,
pero aún así sabía que se trataba de ti.
 

Víctor de la Hoz

27 de agosto de 2012

Oda al Mar - Oda a la bella desnuda




Aquí en la isla
el mar
y cuanto mar
se sale de sí mismo
a cada rato,
dice que sí, que no,
que no, que no, que no,
dice que sí, en azul,
en espuma, en galope.
Dice que sí, que no.
No puede estarse quieto,
Me llamo mar, repite
pegando a una piedra
sin lograr convencerla,
entonces,
con siete lenguas verdes,
de siete perros verdes,
de siete tigres verdes,
de siete mares verdes,
la recorre, la besa,
la humedece
y se golpea el pecho
repitiendo su nombre.

Con casto corazón,
con ojos puros,
te celebro, belleza,
reteniendo la sangre
para que surja
y siga la línea
de tu contorno,
para que te acuestes en mi oda
como en tierra de bosques
o en espuma,
en aroma terrestre
o en música marina.




Pablo Neruda

26 de agosto de 2012

Frase - Julio Cortázar






"Las palabras nunca alcanzan, cuando lo que hay que decir desborda el alma."

Julio Cortázar



19 de julio de 2012

Nuevos sueños...





"Y vuelves a atrapar mi tristeza para esconderla en tu bolsillo, para alejarla de mi... De nuevo has sembrado el jardín de mis pesadillas con nuevos sueños, 
con otras esperanzas... Y yo sigo llena de amor por todo aquello que te pertenece, llena de celos por todo lo que te roza y me quita un trocito de ti... 
Y tú sigues aquí, entregándome la vida en cada suspiro, suplicando por mis besos sin saber que ni siquiera tienes que pedirlos... 
Porque son tuyos, porque yo ya no soy mía, sino tuya." 


Los Puentes de Madison

Bien vale haber vivido si el amor me acompaña






Canto y fecundación es la Poesía  


Andando hace muchos años por el lago Ranco hacía adentro, me pareció
encontrar la fuente de la patria o la cuna silvestre de la poesía. 


El cielo se recortaba entre las altaneras copas de los cipreses, el aire
removía las substancias balsámicas de la espesura, todo tenía voz y era
silencio, el susurro de las aves escondidas, los frutos y maderas que
cayendo rozaban los follajes, todo estaba detenido en un instante de
solemnidad secreta, todo en la selva parecía esperar. 


Era inminente un nacimiento y lo que nacía era un río. No sé como se llama,
pero sus primeras aguas, vírgenes y oscuras, eran casi invisibles, débiles
y calladas, buscando una salida entre los grandes troncos muertos y las
piedras colosales. 


Mil años de hojas
caídas en su fuente, todo el pasado quería
detenerlo, pero sólo embalsamaba su camino. 


El joven río destruía las viejas hojas muertas
y se impregnaba de frescura nutricia que iría
repartiendo en su camino. 


Yo pensé: es así como nace la poesía. 


Viene de alturas invisibles, es secreta y oscura
en sus orígenes, solitaria y fragante y,
como el río, disolverá cuanto caiga en su
corriente, buscará ruta entre los montes y
sacudirá su canto cristalino en las praderas. 


Regará los campos
y dará pan al hambriento. 


Caminará entre las espigas,
Saciarán en ella su sed los caminantes
y cantará cuando luchan o descansan
los hombres.


Y los unirá entonces y entre ellos pasará
fundando pueblos.
Cortará los valles llevando a las raíces
la multiplicación de la vida. 


Canto y fecundación es la poesía


Pablo Neruda




(Del discurso: "Bien vale haber vivido si el amor me acompaña")







12 de julio de 2012

Para que tú me oigas...


Para que tú me oigas
mis palabras
se adelgazan a veces
como las huellas de las gaviotas en las playas.

Collar, cascabel ebrio
para tus manos suaves como las uvas.

Y las miro lejanas mis palabras.
Más que mías son tuyas.
Van trepando en mi viejo dolor como las yedras.

Ellas trepan así por las paredes húmedas.
Eres tú la culpable de este juego sangriento.

Ellas están huyendo de mi guarida oscura.
Todo lo llenas tú, todo lo llenas.

Antes que tú poblaron la soledad que ocupas,
y están acostumbradas más que tú a mi tristeza.

Ahora quiero que digan lo que quiero decirte
para que tú las oigas como quiero que me oigas.

El viento de la angustia aún las suele arrastrar.
Huracanes de sueños aún a veces las tumban

Escuchas otras voces en mi voz dolorida.
Llanto de viejas bocas, sangre de viejas súplicas.
Ámame, compañera. No me abandones. Sígueme.
Sígueme, compañera, en esa ola de angustia.

Pero se van tiñendo con tu amor mis palabras.
Todo lo ocupas tú, todo lo ocupas.

Voy haciendo de todas un collar infinito
para tus blancas manos, suaves como las uvas.


Pablo Neruda

 En un nuevo aniversario del nacimiento de Pablo Neruda hoy 12 de Julio.

27 de junio de 2012

Caruso






Aquí donde el mar reluce
y sopla fuerte el viento
sobre una vieja terraza
delante del golfo de Sorrento
un hombre abraza a una muchacha
sin contener el llanto
luego se aclara la voz
y vuelve a dar comienzo al canto.

Te quiero mucho,
mas (pero) mucho, mucho, sabes...
Y en la distancia amor
hoy resuenan mas que nunca tus palabras, sabes...

Vió las luces dentro del mar,
pensó en las noches allí en América
pero era sólo el reflejo de algunos barcos
y la blanca estela de una hélice .
Sintió el dolor en la música,
se levantó del piano
pero cuando vió la luna salir trás una nube
le pareció dulce también (incluso) la muerte.
Miró en los ojos la muchacha,
esos ojos tan verdes como el mar
luego de improviso salió una lágrima
y el se creyo ahogar.

Te quiero mucho
mas mucho, mucho, sabes...
Y en la distancia amor
hoy resuenan mas que nunca tus palabras, sabes...

Fuerza de la lírica
donde cada drama es un falso,
donde con un buen maquillaje y con la mímica
puedes llegar a ser (un) otro.
Pero dos ojos que te miran
tan cercanos y tan auténticos,
te hacen olvidar palabras,
confunden pensamientos.
Así todo parece tan pequeño,
también las noches allí en América
miras atrás y ves tu vida
como la estela de una hélice.
Sí, es la vida que se acaba
sin embargo él no lo pensó tanto
por el contrario, se sentía ya feliz
y volvió a comenzar su canto.

Te quiero mucho
mas mucho, mucho, sabes...
Y en la distancia amor
hoy resuenan mas que nunca tus palabras, sabes...

Lucio Dalla



Bello y triste








Hay canciones que merecen conocerse por dentro, ésta es una de ellas.

”Caruso”


Fue escrita por Lucio Dalla en el verano de 1986 y publicada en
octubre de ese mismo año en el álbum "DallAmeriCaruso".


A Lucio Dalla se le descompuso el barco en Sorrento, (Italia) y para poder
hospedarse había disponible solamente un lujoso apartamento en el Grand

Hotel Excelsior Vittoria, donde el famoso tenor italiano Enrico Caruso,

había vivido los dos últimos meses de su vida y en el que se conservaban
intactos sus libros, sus fotografías y su piano.


Ángelo, que tenía un bar en el puerto le contó a Lucio esta historia... y
él la regaló al mundo con música.
Caruso estaba enfermo de cáncer a la garganta y sabía que tenía los días
contados pero eso no le impedía dar lecciones de canto a una joven de la
cual estaba enamorado.


Una noche de mucho calor no quiso renunciar a cantar para ella que lo
miraba con admiración, así que, aun encontrándose mal, hizo llevar el piano
a la terraza que daba al puerto y empezó a cantar una apasionada
declaración de amor y sufrimiento.
Su voz era potente y los pescadores, oyéndole, regresaron al puerto y se
quedaron anclados bajo la terraza.
Las luces de las barcas eran tantas que parecían estrellas o quizás las
luces de los rascacielos de Nueva York...
Caruso no perdió las fuerzas y siguió cantando sumergiéndose en los ojos
de la muchacha apoyada al piano.
Esa noche su estado empeoró.
Dos días más tarde, el 2 de agosto de 1921, moría a los 48 años de edad en
Nápoles, ciudad en la que había nacido el 25 de febrero de 1873.
Esta canción narra el drama de esa noche... con luces y sombras del
pasado... con muerte y vida...
Un hombre enfermo que busca en los ojos de la muchacha un futuro que ya no
existe...
Un testamento de amor...
Este fue su último concierto...
Y éste su excepcional público... el mar, las estrellas, los pescadores, las
luces de las barcas y su amada...


Gracias Carlos por hacerme llegar la historia de la canción,  es conmovedora.


imagen: Sorrento, Italia