Estoy y camino en tu cielo azul, el rincón del corazón donde todas las noches velo tus sueños, donde cada palpitación es un beso eterno.

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31 de octubre de 2009

A QUIEN SABRÁ PERDERME Y ACABARME


Aunque siempre viviste
con préstamos de amor, por cuenta ajena,
tú también necesitas
mirar alguna vez la luna llena
a través de los árboles;
perder el poco tiempo que te queda
buscando esa palabra
que significa todas las respuestas.
Te hace falta un milagro,
pero ¿en brazos de quién, qué primavera
vestirá lo desnudo
de esas cuatro paredes que te encierran?
Tú también eres noche,
ardiente oscuridad. Un hombre llega
tan sólo para darte
esas buenas razones de su ausencia.
No hace falta que pidas
más préstamos de amor a quien se acerca
procurando, inmutable,
que no termines de pagar tu deuda.

María Sanz




30 de octubre de 2009

PARA TI NO HAY PALABRAS



Para ti no hay palabras.
Hay sólo mudas páginas en blanco
y este lento caer
de las manos inútiles
que olvidaron y hallaron
letras
sueños
y árboles.
Hubo palabras antes.
Cuando el mar,
cuando el grito luminoso
de los últimos faros.
Para ti sólo hay tiempo,
no hay palabras.
Y el tiempo es infinito
ahora que te amo.

Maruja Vieira


25 de octubre de 2009

El alma tenías...



El alma tenías
tan clara y abierta,
que yo nunca pude
entrarme en tu alma.
Busqué los atajos
angostos, los pasos
altos y difíciles...
A tu alma se iba
por caminos anchos.
Preparé alta escala
-soñaba altos muros
guardándote el alma-,
pero el alma tuya
estaba sin guarda
de tapial ni cerca.
Te busqué la puerta
estrecha del alma,
pero no tenía,
de franca que era,
entrada tu alma.
¿En dónde empezaba?
¿acababa, en dónde?
Me quedé por siempre
sentado en las vagas
lindes de tu alma.

Pedro Salinas

21 de octubre de 2009

Poema Nº 30


Tú eres la nube crepuscular del cielo de mis
fantasías.Tu color y tu forma son los del
anhelo de mi amor.Eres mía, eres mía, y vives
en mis sueños infinitos. Tienes los pies sonrojados del resplandor
ansioso de mi corazón,¡segadora de mis cantos
vespertinos!Tus labios agridulces saben a mi vino
de dolor.Eres mía,eres mía,y vives en mis sueños solitarios.
Mi pasión sombría ha oscurecido tus ojos,
¡cazadora del fondo de mi mirada!En la red de mi
música te tengo presa, amor mío. Eres mía,eres mía,
y vives en mis sueños inmortales.

Rabindranath Tagore
Poema Nº 30 (del libro El Jardinero)