Para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad bastan mis alas.
Desde mi boca llegará hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma.
Es en ti la ilusión de cada día.
Llegas como el rocío a las corolas.
Socavas el horizonte con tu ausencia.
Eternamente en fuga como la ola.
He dicho que cantabas en el viento
como los pinos y como los mástiles.
Como ellos eres alta y taciturna.
Y entristeces de pronto, como un viaje.
Acogedora como un viejo camino.
Te pueblan ecos y voces nostálgicas.
Yo desperté y a veces emigran y huyen
pájaros que dormían en tu alma.
para tu libertad bastan mis alas.
Desde mi boca llegará hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma.
Es en ti la ilusión de cada día.
Llegas como el rocío a las corolas.
Socavas el horizonte con tu ausencia.
Eternamente en fuga como la ola.
He dicho que cantabas en el viento
como los pinos y como los mástiles.
Como ellos eres alta y taciturna.
Y entristeces de pronto, como un viaje.
Acogedora como un viejo camino.
Te pueblan ecos y voces nostálgicas.
Yo desperté y a veces emigran y huyen
pájaros que dormían en tu alma.
Pablo Neruda

3 comentarios:
Hola Auroraines, pasar por tu blog
ha sido un verdadero placer, ya
hacía que el tiempo no me daba
para atenderte como te mereces
pero no he dejado pasarlo más asi
que mi visita me ha serbido para
agradecerte la belleza desplegada
y ver lo hermoso que es todo esto.
Un abrazo y besos...
Ángel-Isidro.
http://elblogdeunpoeta.blogspot.com
Gracias querido Angel Isidro por pasar a dejarme tu saludo, ambos estamos con menos tiempo parece, pero seguimos este bello contacto.
Un gran abrazo
Inés
Qué versos tan hermosos. La última estrofa me encanta. Yo creo que además de amar en todas a su mujer estaba enamorado del amor y todo lo que este representa.
Saludos
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